domingo, 19 de octubre de 2008

Virgen del Pasico de Torre Pacheco

La Virgen de El Pasico, no es una obra de arte, entendiendo por esta algo que sale de las manos del hombre para crear belleza, realmente es un Icono natural de María: la imagen de la Virgen esta constituida por las vetas de la piedra de alabastro que conjugadas al azar forman una bella imagen de María al pie de la cruz que ofrece a su Hijo en el sepulcro: altar de la vida.

Para acercarnos al origen y devoción hacia la Virgen de El Pasico, sólo podernos hacerlo acercándonos a la tradición oral, que de padres a hijos, de generación en generación nos trae la noticia de como surgió la ermíta y la devoción a la Virgen que en ella se venera, ya que todos los documentos existentes desaparecieron en la Guerra Civil Española.

Para ello vamos a narrar el relato, que la tradición oral ha ido manteniendo a lo largo del tiempo, estos hechos se producen, aunque no se puedan confirman históricamente, en la última década del siglo XVII o primera del XVIII.



“Las tierras de labrantía se extendían por el lugar donde aún no existía más de una o dos casas en las que habitaban las familias encargadas de los cultivos; patios y establos para el ganado y bestias de tiro y la existencia de la vereda de Orihuela llamada también camino de Roma, vía de tránsito recíproco y obligado entre aquella ciudad y la de Cartagena para carruajes de viajeros y mercancías.

Aquella mañana otoñal, al despuntar el alba como casi todas, uno de los labradores aparejaba su caballería y le enganchaba el viejo arado marchando a realizar la faena de preparación de la tierra para la próxima sementera; llevaba apenas dos pasadas de surco sobre la besana, cuando la reja se incrustó en la tierra de tal manera que la mula no podía tirar de el; por más que la caballería, ésta quedaba parada. En estos momentos llegaba por el lugar un vecino amigo, de profesión minero, que caminaba hacia su trabajo en La Unión y después de saludarse mutuamente, se interesó por el motivo o causa de aquel entorpecimiento. Separaron el arado y pudieron observar una piedra o losa semienterrada que descubrieron apartando con las manos en la tierra, sin poder explicarse ambos, cómo aquella sin ser de grandes dimensiones, había impedido la marcha normal de la bestia, extrajeron el objeto observando extrañados su brillantez refulgente; sacó el labrador su pañuelo de malvas del bolsillo de la blusa y limpió su superficie apareciendo sobre ella impresa la silueta de la Virgen María Dolorosa.

El minero que venía soportando la terrible enfermedad de la silicosis o mal de pulmón de piedra, producida por el polvo de la mina en su trabajo, dijo al labrador: le voy a pedir con mucha fe a esta Virgen que hemos descubierto hoy que me quite el mal que padezco, y despidiéndose de su amigo siguió el camino de La Unión.

El labrador paró la faena y envuelta la losa en el pañuelo, la llevó a su casa donde su esposa y la familia admiraron el hallazgo, sin darle mayor importancia. Y dice la leyenda que, aquella noche tuvo un sueño, en que apareciendose La Virgen en la misma forma que estaba grabada en la piedra, le indicó que hiciera una capilla en el lugar del hallazgo para darle culto y que, como prueba de ello, volvería la piedra al mismo lugar de su aparición; además le indicó que su amigo, el minero enfermo, había sanado por completo; en efecto al despertar el labrador y comprobar que no se hallaba en su casa para darle culto y que, se trasladó con su familia al sitio de la aparición comprobando que allí se encontraba la piedra, sin poder explicar el procedimiento del milagroso traslado. A la caída de la tarde cuando regresó el minero de su trabajo, llegó radiante y contento a la casa de su amigo el labrador expresando su regocijo porque la fatiga, el cansancio, y demás síntomas de la enfermedad, le habían desaparecido, pudiendo comprobar días después que había sanado.

Los vecinos del lugar sin poder evitar la propagación de la noticia, vinieron a la Parroquia de Pacheco, explicaron los hechos ante el párroco y demás sacerdotes, que admitieron la exposición quedando en la parroquia la reliquia; pero sigue diciendo la leyenda, que volvió otra vez al lugar de la aparición y que, por ello todos los vecinos, especialmente los del lugar, construyeron la ermita para dar culto a ella a la imagen de María en su advocación del Pasico."

La Ermita de El Pasico ha tenido y tiene una historia actual que se fundamenta en el amor increíble de una mujer que convencida de que la Virgen quería allí un lugar de fe y oración, dedicó su vida a contagiar a los demás su entusiasmo y fervor. Esta mujer fue la inefable Lola, a la que todos llamamos familiarmente, Lola de El Pasico, convirtiendo en apellido suyo el lugar de sus fervores.

Esta gran mujer con aquellos ojos vivísimos que ardían detrás del cristal espeso de sus gafas, hablaban más que sus palabras. Su sonrisa calmosa y dulce era como la firma constante de una cara donde no había sitio para otra cosas que no fuera la bondad, la acogida, la comprensión y el entusiasmo por su Virgencita como ella solía decir.

Lola fue una cristiana auténtica, una mujer de fe sincera, cuya vida estaba empapada de sentido evangélico, creía con firmeza en la oración y como mujer profunda y humana, conocía la radical indigencia del hombre y la mujer y por eso se los presentaba a su Virgencita para que encontrasen esperanza, alivio y luz en sus problemas y dolores.

Cuanto es El Pasico con su magia y sus claveles, es obra de Lola, a la que la Virgen eligió par ser su altavoz y su mejor pregonera.

Lola descansa junto a lo que más quería y amaba, con su “VIRGENCICA DE EL PASICO”, sus restos reposan a los pies del altar para seguir intercediendo para todos los que doloridos por la enfermedad, o cargados y hundidos por el peso de la vida vienen al Pasico en busca de ayuda y consuelo.

La historia de la Virgen de El Pasico siempre estará unida a esta gran mujer que fue LOLA LA DE EL PASICO.


2 comentarios:

Darcy dijo...

Aunque ya la conocìa la historia, es interesante lo que has puesto, pues muchos detalles los desconocìa...:-)

Maria del Carmen dijo...

yo tambien desconocia algunas cosas de esta historia,y ma ha gustado mucho leerla!!!!

cuando he visto la foto de la lola,me he acordado de ella,de cuando ibamos al pasico, y ella que eran tan buena nos daba claveles y nos trataba con mucho cariño....

besitos